Este establecimiento tiene sus orígenes en el año 1956, cuando por aquel entonces D. José Ocaña Valadez, con 25 años de edad, hijo del vecino pueblo de Casares, se trasladó a Manilva comprando su familia esta casa. Él comenzó montando un bar restaurante, e instalando camas en la planta superior. Contaba apenas con 4 habitaciones, las cuales estaban comunicadas entre sí, de tal forma que para entrar a la última había que pasar por las demás, y para asearse lo hacían con palanganeros de la época.
Fue en el año 1980, cuando al heredar la casa, el matrimonio formado por D. José Ocaña Valadez y Dª Ana Díaz Sánchez, derrumbó esta casa y se construyó totalmente nueva, con un nuevo bar restaurante y una planta de hostal con 4 habitaciones y capacidad para 8 personas.
En el año 1987, y con la ayuda de un premio de la lotería, se levantó una segunda planta con 8 nuevas habitaciones y un apartamento. En total quedó equipado con 12 habitaciones, y 1 apartamento todo ello con capacidad total para 26 personas.
El bar restaurante ha tenido varias reformas, una de ellas fue en el año 1995, dividiéndose el local en dos, uno era bar restaurante y otro una heladería, y la última que es la que le da su aspecto actual, se llevó a cabo en el año 2003 convirtiéndose todo el local en una Cafetería - Heladería.
Debido a los requisitos exigidos por la consejería de turismo y deporte de la Junta de Andalucía, para poder darle la categoría de hostal de una estrella, hubo que volver a reformar para equipar todas las habitaciones con mejoras y mayor calidad. Así pues la última reforma realizada fue en el año 1998, quedando equipado con menos habitaciones, pero mucho más amplias.
En total cuenta con 9 habitaciones todas ellas con capacidad para 21 personas.
En la actualidad, lo dirige el hijo del matrimonio, D. Francisco Miguel Ocaña Díaz, que sigue orgulloso con la tradición familiar, junto a su esposa.
